El selector parte de hechos —familia, trabajo, estudios, residencia actual o tiempo en España— y propone las vías que conviene estudiar. Si varias opciones son posibles, las muestra como alternativas en lugar de forzar una única respuesta.
¿Qué describe mejor tu situación?
Por qué un selector tiene sentido
El usuario suele conocer su objetivo —vivir en España— pero no la figura jurídica. El selector debe empezar por hechos y no por nombres de permisos.
Árbol de decisión de alto nivel
¿Eres familiar de español o ciudadano UE? → familia.
¿Trabajas en remoto para empresa/clientes extranjeros? → teletrabajador internacional.
¿Una empresa española quiere contratarte en un puesto cualificado? → comparar régimen general, PAC y Blue Card.
¿Vienes a estudiar? → estancia por estudios.
¿Quieres residir sin trabajar? → no lucrativa si cumples medios y condiciones.
¿Llevas tiempo en España en situación irregular? → revisar arraigos y otras circunstancias excepcionales.
¿Tienes cinco años de residencia legal? → larga duración/UE según el caso.
Qué no puede decidir el selector
No valora continuidad exacta de residencia, antecedentes, dependencia familiar, profesión regulada, convenios de Seguridad Social ni situaciones procesales complejas. Si una respuesta abre varias vías, el resultado debe compararlas en lugar de fingir una única solución.
Estructura del resultado
El resultado nunca será solo “sí/no”. Debe incluir:
- conclusión orientativa;
- requisitos que parecen cumplirse;
- puntos que deben revisarse;
- documentos o datos que faltan;
- enlace a la página jurídica dominante;
- CTA opcional para revisión profesional.
Límites jurídicos
La herramienta no puede valorar autenticidad documental, antecedentes complejos, fraude, dependencia real, continuidad de residencia o interpretación de un convenio internacional con la misma fiabilidad que un expediente. Esos puntos deben producir un estado de “requiere revisión”, no una respuesta inventada.
